14 agosto, 2009

CERCA DEL MAR ESTA EL CALLEJON DE MIS RECUERDOS


M.A

Cerca del mar está el callejón de mis recuerdos. Mis recuerdos de otras vidas están cerca del mar.


H.C

¿Y cuándo comenzaron a surgir las otras vidas?


M.A

Desde que platicamos de las hilanderas la vez pasada. Comencé a recordar varios sueños y varias imágenes de cuando era pequeña y recuerdo mucho esa imagen, la imagen de playas ... de color azul y blanco. Escuché la canción de "la novia de superman”. Decía algo de Yemaya. Yemaya me llamó mucho la atención y busque imágenes de ella. Encontré justo lo que estaba buscando. Eran justo las imágenes que recordaba. Soy como un pez H.C

H.C


Peces

Peces

Hoy leí algo de tu amiguito especial que te va a gustar.

M.A

¿Me lo enseñas?

H.C

Si

H.C

Es fuerte, respecto a tu situación.

H.C
Mejor luego

M.A

No no no
H.C

Si si si
M.A
Enséñamelo por favor. Anda. Sé bueno conmigo

H.C
"Un hombre debería ser capaz de aislarse de la especie dentro de la especie misma, y optar por el perro o el pez original como punto inicial de la marcha hacia sí mismo"

M.A

EL PEZ ORIGINAL. La búsqueda de uno mismo. El origen. ¿Quién escribe eso?

H.C

Tu amiguito especial.
M.A
¿Quién es mi amiguito especial?

H.C

Tu amiguito especial

H.C
Julio

M.A
Julio. Yo nací en el mes de Julio. Julio es el mes cangrejo. Un mes de mar.

H.C

¿Naciste en un bote?
M.A
No. Nací del vientre de mi madre. Era como una especie de bote. Bueno, más bien era como un mar.

H.C
Todos, pues.

M.A

Si si si. Ese es el punto. Todos somos peces y queremos regresar al origen. Regresar al vientre de la madre.

LA MADRE MÁS VIEJA TIENE 380 MILLONES DE AÑOS Y ES UN PEZ



Mucho antes de que existieran los dinosaurios, cuando todavía no había ningún animal vertebrado viviendo en tierra firme, ya existían peces que parían a sus crías. La prueba es un fósil de pez acorazado, de hace 380 millones de años (los dinosaurios aparecieron unos 150 millones de años más tarde), descubierto en Australia. Los paleontólogos lo han analizado y han descubierto que la cría está aún unida a la madre por un cordón umbilical (el ejemplo de viviparismo en vertebrados más antiguo, hasta ahora, era 200 millones de años más reciente que éste).


"Al estudiar el espécimen caí en la cuenta de que era la evidencia más antigua de sexo en vertebrados por copulación; no se trata de desove en el agua, sino sexo del divertido", comenta John Long, líder de la investigación y jefe científico del Museo Victoria australiano. Aquellos primitivos animales se reproducían por fertilización interna, la madre proporcionaba alimento al embrión y paría una cría viva, de modo similar a los mamíferos actuales.



EL TAN MENTADO MENSAJITO



Buscando la palabra "peces" en flickr me aparece una rayuela... Le pregunto al hombre que subió la foto porqué demonios si tecleo la palabra "peces" me parece este jueguito. A lo que responde:


Es una foto anzuelo. Basta que siga saltando sobre el trazado de tiza hasta llegar al diez para poder develar el enigma. Puede ser imposible coordinar los movimientos para que se de el salto ,la pantalla acostumbra a estar en posicion vertical y usted seguramente no tiene los pies tan chiquitos como para jugar rayuela en esa imagen.

Pero, el secreto está en reeler este fragmento adjunto a la imagen 6 veces( ...mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos....) y luego hacer una reflexion por escrito sobre la posibilidad de que el buscador de flickr encontrara entre 651 palabras la mas adecuada para que usted cayera indefensa en la red del insondable azar y me mandara un e-mail preguntando porque demonios tecleando peces uno puede hallar tan ricamente una botella abierta de gaseosa ,como un juego de niños dibujado en el suelo sin que yo pueda dar ninguna respuesta coherente sin ser tomado por un loco.

JULIO SE RÍE DESDE SU TUMBA



Escribía sobre peces. Escribía sobre la canción chega de saudade. Esa canción dice una frase muy bonita: “Pois há menos peixinhos à nadar no mar do que os beijinhos que eu darei na sua boca”. Por otro lado, estaba pensando en la Rayuela, y mis encuentros con peces. Decidí buscar un pececito en flickr. Ahhh, SUSTO SUSTOOO ¡de pronto me salió una rayuela! ¡DE PRONTO ME SALIÓ LA TUMBA DE CORTAZAR!



Me enojé demasiado. Tanta broma pesada me puso de malas, entonces comencé a gritarle a Julio, claro , teniendo en cuenta que es un hombre muerto y que a los hombres muertos hay que hablarles desde dentro, hay que hablarles como a niños, hay que susurrarles. Pero esta vez no quise susurrar, comencé a gritar. Un hombre muerto que diseña tu azar y te lo mete hasta el culo merece de vez en cuando un regaño. El azar es lindo, si es lindo, pero cuando te topas con peces y sombrillas las cosas se complican. Uno no puede mas que gritar “Ashhh Julio, ¿me quieres volver loca o que chingados?”



Decidí escribirle un mensajito al hombre que subió la tan mentada foto de la rayuela. Le escribí, si, ¡claro que le escribí! Por primera vez quería una explicación a tanto embrollo… Un amigo me decía que estos juegos deben permanecer ocultos, y que tan solo competen a dos, solo dos y no más personas. Yo, por el contrario, pensaba que los juegos se deben mostrar al resto de los niños, pues cuando son tan lindos no es bueno quedarte callado.



Sin embargo, estos juegos crecen y crecen tanto que llega un punto en que es imposible agarrarlos. Se resbalan, si , se resbalan como peces. Se escapan, si, se escapan como moscas. Entonces uno parece un loco, dando saltos por aquí y por allá, dando tanto salto sin tener nada en la mano.



Podríamos pensar en el siguiente caso: un niño ve una danza de bichos voladores. Estos bichos no solo vuelan, también tienen la peculiar característica de soltar luces en el cielo. Tal espectáculo deja al niño con una cosquilla enorme en la panza, decidí gritarle al resto de la manada. Tristemente para el niño, la manada se encuentra alejada de éste espectáculo de luces y vuelos. Y estos bichos, con tan volátil temperamento, deciden marcharse justo en el momento que el niño anunciaría su brillo.

13 agosto, 2009

GENI Y EL ZEPELIN

DIÁLOGOS CON KIERKEGAARD

M.A: Te siento otro por aquí

K: No me sorprendería que tuvieras esa percepción... finalmente, nuestro contenido "toma la forma del contenedor"... y con las letras no es del todo diferente

M.A: Siento las manos muy raras ¿Por qué el regreso a lo originario siempre es tan doloroso? ¿Por qué lo originario siempre implica el mal?

K: No es "malo" en el sentido de "absolutamente malo" (al menos a este nivel) Es solo "malo" en el orden de términos que implica necesariamente la vida de la comunidad, la interacción ordenada de individuos, "the crowd"

M.A: “Toda la cultura se funda en la representación del deseo como pulsión mimética, que da origen a la violencia en el seno de la comunidad, y la sacralización de dicha violencia por la vía del mecanismo sacrificial del chivo expiatorio"

¡Justo en mis narices! Lo tengo a un lado, justo aquí. No le había puesto atención antes. Miré a un lado y justo me lo tope en mi “sujeta papeles”

K: ¿Girard?
M.A: Así es, Girard.
Este texto que me mandaste, el de Haiku y Heidegger, me asustó mucho. Lo primero que vi fue esto:
“¿Venís a picotearme los ojos? Aún vivo, revuelo de moscas”

¿Recuerdas el cuento que te conté? El de moscas y los tótems. Lo escribí hace cuatro años, justo al terminar un ciclo.

K: ¿aquello no fue por Sartre?

M.A: No, la cuestión de las moscas vino por otro lado. Siempre me persiguen, y cuando a las demás personas les parecen repugnantes, yo me enojó.

K: ¿Por qué?

M.A: Porque no me parecen repugnantes. Porque no me gusta que todos las espantes. No me gusta que a todos les moleste su presencia… sé que en el fondo todo esto tiene que ver un poco conmigo.

K: ¿Eres una mosca?

M.A: Así me siento a veces...como si mi presencia molestara a los demás.

Antes tenía la capacidad de desenmascarar sin darme cuenta y creo que eso molestaba a la gente. De niño uno puede desenmascarar fácilmente. Uno crece y se vuelve un poco ciego. Y ahora, cuando uno intenta hacerlo se pone nervioso. Aquello oculto molesta y te persigue como una mosca…. creo que ya me fui muy lejos…



K: Tal vez no. La comunidad, la manada (el hombre que mimetiza al hombre) funciona únicamente sobre dos principios fundacionales. Uno explícito (casi en piedra, casi en tótem) y el otro, oculto... como si fuese tradición oral que se comunica por las noches, uno a uno, hablando muy quedo.
El principio de lo público y el principio de lo privado...
La vida de lo común exige que el hombre se haga a sí mismo público, que no oculte nada, que todo él (sus deseos, sus intenciones, sus acciones, sus propósitos y motivaciones) se haga de dominio público. Este es el derecho de justificación surgido de la percepción de que el acto del hombre sólo puede ser bueno si todos lo reconocen como tal y para ello debe haber comprensión pública de la acción... desde aquí, la acción radicalmente privada es perversa, pues implica una relación de poder (yo me situó por encima de ti porque sé algo que no sabes, y aun así, no te lo comunico…
Pero la comunidad requiere también lo privado. El derecho de privacidad es lo que garantiza que yo siga siendo yo y no "todos a la vez" el derecho de NO TODOS sepan TODO

Parecería contradictorio, ¿no?

Pero no es así, no para la organización de individuos. El derecho de privacidad es una condición del derecho de justificación... lo que yo sé y que tengo derecho de que NO TODOS lo sepan, es algo que EVENTUALMENTE, ALGUIEN que no soy yo, lo sabrá. De modo que el derecho de privacidad es un derecho paliativo... sólo lo tenemos ahí para conservar la identidad. ¿Entiendes?

M.A: Si, entiendo. Pero ¿Por qué queremos conservar la identidad? Es decir, yo toda mi vida pensé que lo privado era conocido por todos... actuaba como si todo lo que era privado pudiera ser develado por los otros.... Por eso tanto problema con mi identidad.

K: Sí... el hombre, en comunidad, quiere conservar la identidad por el mérito. El mérito es el escenario más simple de moralidad. Mientras una ética se aleja del mérito (el interés), más "ideal" se vuelve, y como tal, no es realizable

"Paradigmáticamente” si yo no conservo la identidad, nadie puede reconocer(me) la bondad de mis acciones en oposición a la maldad de las acciones del otro.

M.A: ¡Es eso! , ¡Justo eso! .... Nunca he podido conservar una identidad. Siempre mis acciones parecen malas ante los demás. Recuerdo muchos episodios de cuando era pequeña. Siempre me acusaban aunque no hubiera hecho nada. Había un tío que siempre se burlaba de mí, decía que era como un perro pues mordía a los niños del kínder. Era más fácil acusarme a mí, era más fácil señalar mi maldad antes de señalar la suya.

DIÁLOGOS CON KIERKEGAARD

Le pedí de favor a un amigo que me explicara el modo en que camino, dijo lo siguiente:

Tú recorres el mismo camino que yo, pero de adelante hacia atrás y con los pies chuecos. Como la la gente en las películas. Gente que corre en la nieve y tiene que ocultar su rastro. Gente que parece caminar torpemente. Tú lo haces, pero lo haces adrede, como poniendo el pie izquierdo sobre la huella derecha. Lo haces como bailando. Como entre bailar y jugar al avión.

DE LA IMAGEN INVERTIDA




Liso cristal en noche
brinda la esfera en pútrido agujero en llamas.
...sorprendido alcance al techo,
caminar ahora en reflejos de mentira

Sublime el caminar,
a lo alto tocar un lento balbuceo,
balbuceo del éxtasis encendido

¡Cielo!

...del espejo alcanza a la locura crea,
locura del reflejo insípido:
transparente pisoteo de una nueva imagen ,
la imagen del mareo.

Imagen vertical
ante la cara en un sueño un ojo …
Ojo del deseo que se vierte sobre la lluvia siempre,
siempre…siempre.

MOSCAS


Mi visión de la mosca es tan dulce como un paseo por las calles de la ciudad en los días que el humo sofoca alguno de mis sentidos y el olor a pollo y carne que despide el mercado se extiende a lo largo de la avenida. El éxtasis que llena a mi mente la imagen de su aleteo constante, sus paradas continuas y su rápido escapar a la muerte, es tan grande como las distracciones que me hacen seguir viviendo…

Que color tan opaco se extendía a lo largo de la habitación, aquella habitación que me causaba un miedo incontrolable tras los múltiples sucesos que se dieron lugar en el tugurio de nombre aquel que no se puede recordar pero que permanece latente en imágenes de todo tipo, que trasformas con el tiempo, y que terminan siendo la única muestra evidente de que tus experiencias no han sido alucinaciones…

SOLEDAD




Y me recuerdo sola, intentando llenar los espacios vacios, llenando el tiempo en los recreos con pasos, llenando todo con mí caminar, tan lento, recorriendo todo el patio una y otra vez. Aquellas horas eran eternas, esperaba que sonara la chichara para masificarme, para diluirme entre la gente, para olvidar mi soledad. En aquellos tiempos necesitaba tanto de un cuarto vacio, de un baño, de un cuarto pequeño en el cual introducirme y convertirme en una bola. Deseaba que mis manos tocaran mis pies, deseaba tanto regresar al vientre de mi madre y olvidarme de mi misma. Tan solo podía imaginar conversaciones, miraba aquellos grupos de niñas, miraba sus juegos e intentaba reproducirlos en mi cabeza. Mi vida en ese entonces consistía en imaginar, mis acciones se limitaban al pensamiento.

CONFETI VERDE


Sentada, sí, en pisos de un azul que apenas vuelca al blanco. Sentada, si, y en colores diluida sin recobrar un poco de turquesa. Verde…bofetada de un alcance casi rojo. ¡Mirar adentro, queriendo imagen de confeti-fiesta, queriendo imagen de risa-niño! Ni risas, ni niños…olvida, olvida. ¡Olvidar las piernas! ¡Olvidar el cuerpo y mirar adentro! Sillón en espera de grito, garganta en espera de llanto. Llanto, ahora vuelto mueca. Silencio dirigido a puerta-mirada, alma, perseguida por fantasma de nuevo verde. Ilusión de pasos en pasillo muerto, ojo en puerta, vidente. Ni ojos ni pasos.

12 agosto, 2009

SUEÑOS Y BRUJAS



Quería contar mi primer sueño, el primero que recuerdo. En ese entonces me daban tanto miedo las brujas, me daban tanto miedo sus manos y yo todas las noches soñaba con ellas. Soñaba que caía de una gran montaña, que caía y en el fondo habían tres mujeres, tal vez eran más, pero me gusta pensar que eran tres. Me gusta pensar que cuando uno es niño los mitos se aparecen de forma más pura. Si, se aparecen en forma de brujas. Brujas que reían y reían. Se reían de mi destino, me daba tanto miedo que rieran. Se reían en el fondo de la montaña, ahí donde nadie puede verte, ahí donde se teje tu destino, ahí donde nadie puede verlo. En el fondo… justo en el fondo.

SUEÑOS



Y a veces detesto recordar mis sueños. Los recuerdos todos, recuerdo los primeros, recuerdo los últimos. A mi me gustaría ser de aquellas mujeres que olvidan sus sueños a penas se despiertan. Ellas no sufren, ellas no tienen que buscar aquí y allá señales. Sí, me gustaría ser de aquellas muchachas que andan felices canturreando apenas una canción y la cantan pues no recuerdan lo que ha sucedido en la noche, cantan pues su vida se corta y se vuelve a cortar cada vez que despiertan. Yo canto, pero canto con esas lágrimas que a veces me molestan tanto. A veces hago muecas con mi cara para intentar que las lágrimas regresen a su sitio, para que vuelvan a entrar al ojo. Me molesta tanto que salgan, siempre salen y se revelan contra mí. Yo que intento canturrear feliz como aquellas muchachitas que canturrean olvidando sus sueños. Pero no. He aprendido que cantar siempre implicará una lágrima, por pequeña que sea.

HISTORIAS DE PECES





Mi primer encuentro con ellos es sencillo de entender. Mi voluntad era chiquita, y mi madre, con aquel poder que suelen tener las madres, me persuadió de que un pececito sería la mejor mascota para una niña que vive en el cuarto piso de un departamento un tanto rectangular y angosto. Seguramente, pensé, un pez será la mejor mascota para una niña que vive en el cuarto piso de un departamento un tanto rectangular y angosto. De esta manera, me hice a la idea que tendría que visitar constantemente los acuarios y conseguir comida para animales tan rojos y verdes, tan amarillos y azules… Arteminas, artemias era lo que comían. Yo pensaba en esos pobres animalitos, tan pequeños… tan pequeños. Eran como camaroncitos. Y se movían con miedo, sabían que serían devorados por mis peces amarillos y azules. Yo no podía salvarlos. Mi madre me convenció que las artemias eran el mejor alimento para seres tan escurridizos. Entonces yo me quedaba sentada y veía como sus bocas se abrían y devoraban a los pequeños rojos. Los pequeños rojos... Esos pequeños

La historia es sencilla. Crecí con peces.

Mi segundo encuentro con ellos sucedió un mes de Abril, quizás antes. Llegó Brasil, y con él llegaron más peces y colores. A él le hubiera gustado dedicarse a bucear. Pero no. Se convirtió en un buen retórico. A veces me gusta pensar que solo a mí me hablaba de peces.


Él tarareaba, si, tarareaba…y apenas se llegaba a escuchar su canto - Chega de saudade- , pero llegando a la frase: Pois há menos peixinhos à nadar no mar do que os beijinhos que eu darei na sua boca, olvidaba el tarareo y éste se convertía en un canto profundo y fuerte. Me enamoré de la canción. Me enamoré de los peces. Me enamoré del mar… A los peces los visité un día de Abril, llegué en bote y con antifaz marino. Al principio me ahogué varias veces, no podía dejar de reír. Reír es una de las cosas que uno no puede hacer sumergido en mar. Uno tiene que poner cara seria y aguantarse la emoción, uno tiene que perseguir a los peces despacito despacito. Si uno se emociona pierde, o se atora en una roca, o se ataca de la risa. Así que solo movía la cabeza, la movía de un lado al otro para sacar tanta emoción acumulada.

Mi tercer encuentro sucedió hace poco. Al respecto solo declararé lo siguiente:

Es imposible escapar de la Rayuela, es imposible. Inevitablemente te atrapa de una u otra forma. A mi me atrapó casi sin darme cuenta. Me atrapó. Me gusta pensar que yo la atrapé. Pero no. Ella existió mucho antes que yo. Yo, por el contrario, soy pequeña.

Seguí el consejo de mis buenos amigos. Comencé a jugar.

Todo se volvió a llenar de peces, y de la frase “nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos”. Me enamoré de México, me enamoré de sus peces. Pero Rayuela me jugaría una mala broma. México volaría a Francia. Si. Volaría. Y yo me preguntaba ¿Volveré a verlo? ¿Se volverá a llenar mi boca de peces?



MELODÍA DEL DESENCUENTRO


Amor,

Retener en cada ahora, retener en el presente, cualquier cosa, ya sea el sonido de tu reloj en mi oído, ya sea mi tobillo en tu mano o tu mano en mi tobillo, da igual quien retiene a quien.

Y siempre sostenemos algo, nos aferramos ya sea a las manos o a los tobillos...

...E intentamos seguir sosteniendo,

inútilmente

buscando y tal vez solo buscandonos entre tanto salto.

Y apenas tocamos el piso.

Pobrecito amor... tus pies apenas me alcanzan en suelos... tus pies...

Tus pies apenas me rozan, asi es, apenas me rozan.

AMOR, siempre poseemos por fracciones, y aunque ame un poco el tic-tac de tu reloj , a veces pienso en la posibilidad de quedar pegada a tu mano.

Pero sé que eso es imposible. Tendrás mi mano en tiempos, siempre mano en tiempo diluida… e intentaré encontrarte, aunque sean dos segundos:

5 minutos de encuentro 3 años de ausencia… 2 segundos de encuentro un día de ausencia… 4 horas de encuentro 7 meses de ausencia… 3 meses 12 años… 13 y 4… 5 y 7 … 5 y 5… 2 y 3 … 1 y 1 … pero nunca 0 .

Amor: Un montón de pautas melodiosas… melodías del encuentro y desencuentro

2-2

2-2- 3

2-2-

2-2-3

(dos días sí, dos días no, dos días sí, dos días no, tres días si)


1-1

1-1

1-1

(un día si, un día no)

RECOLECTORES DE LUCIÉRNAGAS



Como recuerdo aquel día en aquella hacienda. Tendría unos ocho años y el campo se llenaba de luces. Nunca había sido tan feliz cazando luces en frascos de cristal. Nunca antes había imaginado una luz voladora, y mucho menos que éstas pudieran permanecer volando en frascos.


Perseguir luces, ¡perseguirlas hasta el cansancio! Capturarlas y después dejarlas libres...
...Hace tiempo el místico me regañó por mis juegos sádicos. A pesar de ello encontró una catarina para mi. También me regaló una cajita donde podría guardarla. La cajita tenía una leyenda "cajita china para jugar"... si, confieso que jugué con ella. Mi juego consistía en mirarla, ella apenas se movía, estaba quieta...


A los cinco minutos de jugar con Catarina ella murió...

...Místico me hizo creer que yo había sido la culpable de su muerte.


11 agosto, 2009

SAUDADE




No he dejado de pensar en esa palabra:
SAUDADE


La repito, y mi cabeza explota de tantos peces y colores… ¿será que recuerdo la canción Chega de saudade y aquella frase: “Pois há menos peixinhos à nadar no mar do que os beijinhos que eu darei na sua boca”? ...y entonces me parece curioso como dejamos derramar imágenes en palabras… como si éstas fueran recipientes dónde es posible verter cualquier clase de liquido.



SAUDADE… existen tantas saudades como historias y caras… tantas saudades como palabras. Y ahora ésta se cubre de peces, y de ti, de tus historias, de nuestras historias… de nuestros recuerdos… recuerdos ahora compartidos: de niños latinoamericanos, de selvas y gigantes, de playas, de agua dulce mezclándose con agua salda, de gatos y amuletos, de túneles y ratones, del capitán y sus espías, de pies mojados, de nosotros con frío, de nosotros en las calles del centro, de escaleras que no llevan hacia ningún lado, de un reloj gigante y azul, de helados de limón, de la calle San Francisco… de tantas y tantas cosas…



SAUDADE cobra sentido con estos contenidos. Los contenidos se siguen adhiriendo a la palabra. Sigo colgando más y más imágenes. Crece la palabra. Mira como crece, ahora casi salen chorros de pintura. Imposible parar, imposible detenerme. Ahora hay tanta pintura en pisos.



…Ayer soñé contigo. Soñé que estábamos en una escuela. Recuerdo que íbamos caminando por un patio, y todo estaba vacío… el piso era rojo, y de pronto empezaba a llover. Corríamos hacia unas escaleras. Terminó el sueño.



Al despertar recordé algo. Cuando tenía como unos 6 o 7 años fui a una hacienda con mis padres. En la noche, a pesar de que estaba todo lodoso, salí con unos niños a perseguir luciérnagas. Había olvidado la existencia de tales insectos


04 agosto, 2009

COSAS QUE NO VERÉ


Vagando por el Quai des Célestins PISO UNAS HOJAS SECAS y cuando levanto una y la miro bien la veo llena de POLVO DE ORO VIEJO. Por todo eso traigo las hojas secas a mi pieza y las sujeto en la PANTALLA DE UNA LÁMPARA.


...Me quedo pensando en todas las hojas que no veré yo, el juntador de hojas secas, en TANTA COSA QUE HABRÁ EN EL AIRE y que no ven estos ojos, pobres murciélagos de novelas y cines y flores disecadas. Por todos lados habrá lámparas, HABRÁ HOJAS QUE NO VERÉ.


... Hay enormes zonas a las que no he llegado nunca, y lo que no se ha conocido es lo que no se es.


ANSIEDAD POR ECHAR A CORRER,

ENTRAR EN UNA CASA,

EN UNA TIENDA,

SALTAR A UN TREN...