12 agosto, 2011

Mis sueños son infiernos

Mis sueños son infiernos que se cubren con la boca del mar. En aquellos días por la noche un pájaro robaba mi alma y la colocaba sin pudor a lo largo de la luna. En aquellos días una luna. En aquellos días un mar.

Miento como libélula

Miento como libélula,
con el corazón en la memoria,
con el recuerdo,
con las voces que recitan versos de nube.
Miento en mi llanto,
en la risa, sueños de niña.
Miento con el corazón desfigurado,
con el corazón cansado de tanto esperar.
A los elefantes
recuerdo en las noches,
su memoria cansada de ser viento,
su memoria cansada de ser…
Rezo por que mi memoria se vuelque a los árboles.
Rezo por que mi memoria se vuelque.
Y en el juego de ser árbol
me pierda por siempre.
En el silencio, me pierda entera,
en el silencio.
Ser ave nocturna que olvida el canto
de los niños.
Silencio de grillo
en medio del mar.
Silencio de mariposa,
de catarina.
Silencio.
De libélula muerta,
de mosca,
de.
Todo canta incesantemente.
¿Llegará el día en que el mundo deje de cantar?
La muerte.

No pude escapar

No pude escapar
de tus manos.
Cada noche sueño con poder hacerlo.
Ser ave,
tener corazón de paloma,
ser libélula,
irme alto, muy alto,
surcar las alturas.
Siempre quiero ser lo mismo,
tal vez un aeroplano.
Ser barco, ser tren.
Mi plegaria se repite infinitamente.
Ser ave,
tener corazón de paloma,
ser libélula,
irme alto muy alto,
surcar las alturas.
Siempre quiero ser lo mismo,
tal vez un aeroplano.
Quiero irme lejos
de esas manos,
de esos ojos.
Mi plegaria se repite infinitamente.
Ser ave.
Tal vez un aeroplano.
Cada noche sueño con poder hacerlo.
No puedo escapar.
No pude escapar de tus manos.
Lobo.
Serpiente.
Gato.
Sombra.
Viento.
Eres la sombra que me acecha cada noche.
Y yo con mis plegarias.
Mis susurros.
Mis cantos.
Mis ojos.
Yo con mis ojos.
Tus manos.
Arañas que tejen un infierno.
Mi plegaria se repite infinitamente.
Siempre quiero ser lo mismo.
Surcar las alturas.
Y olvidar mi cuerpo.
Olvidar mi sexo.
Olvidarlo todo.

Volver a la mañana

Volver a la mañana,
cuando el mundo es lienzo en blanco,
separarme de tus manos con ayuda de los rayos,
los primeros rayos
de mi infancia.
Fuerza de toro para perseguir gaviotas,
quise ser fantasma,
un colibrí,
una mosca.
Quise ser pequeña
como las flores,
como la arena,
volverme transparente.

Y pegaré un grito en el cielo

Y pegaré un grito en el cielo
con actitud de acróbata moribunda.
Con actitud de ave.
De papalote

Mar quiere ser tal vez un aeroplano

Mar quiere ser tal vez un aeroplano.
Ser sueño de gaviota,
ser sueño de libélula.
Pero Mar es eco,
cardumen de recuerdos.
Mar es ejército de nubes que trae consigo gatos y sombras.
Cardumen que de mil ojos se viste,
carga en si el peso el mundo.
En ella vive la ballena y el pulpo,
colores de mil fuegos.

Morir

Morir
mil mañanas
Morir
de mil modos
Morir
Y canto triste,
sola
y si canto triste es porque no puedo olvidar la muerte.
Buscando nubes,
soles en mi interior,
cantos de mil pájaros.
Mi corazón desdibujado,
almendrado,
vacío, sin flores
Mi corazón esperando,
el tiempo de carena,
la luz de la montaña.
Llorar palabras,
llorarlas.
Llorarle al viento,
viento del mundo.
Y pedirle que retornes
en forma de pez
Para llenarme de tu canto.

Ven nube

Ven nube,
Ven nave,
Ven tiempo,
Ven, a llenar de sombras mi muerte
La muerte entre los árboles.
Buscar las lágrimas
Gritos silenciosos del mundo,
Mis ojos cantan
Mis ojos
¡Oh noche tranquila!
Ausencia de luz,
Ven para mi, ¡oh noche!
Respira la luna,
Mares de sueño,
Aroma de muerte entre flores,
La sombra que espera,
entre los árboles,
La muerte
se asoma
La muerte
entre flores
La muerte
entre gatos
La muerte
entre sombras
Ven silencio
Ven noche
Ven grito,
a besarme los ojos .

Soñó

Soñó con un gran ejército de colores
y una boca grande
un lago de luz…
y a los locos
un refugio de lagos bellos,
y en el tiempo
un vagabundo con agua

Es caótica

Es caótica,
refugio de bronce quieto en la lluvia,
disco de oro
es el otro lado del agua...
no salió del amor.

Nos permitíamos la debilidad

Nos permitíamos la debilidad,
en las aguas,
en el mundo,
por las calles.
A manera de casa en marcha
y en la herida el idioma,
las mismas armas.
Oráculos.
Quizás lejos del mensaje.
El montón de hojas.
Desnudo como se ve.
Salvaje y sagrado.
Eso es lo yo,
como una prostituta de cuarenta años.
Guitarras a la luz.
Mi hermana,
la debilidad en marcha.
La debilidad,
las mismas armas por las calles.
Herida a la luz,
el idioma del amor.
Imposible,
como una prostituta,
mi hermana.
Mi hermana en las aguas,
mi hermana en el mundo,
mi hermana por las calles.
Las hembras se alejan,
desaparecen por las calles,
las mismas armas,
el amor.
desnudo como se ve.
Desapareció en la hora de la espada.
En busca de los olvidados.
La esencia se ha perdido en la ciudad.

Nadie te canta Luna

Nadie te canta Luna,
te han olvidado.
Te olvidaron todos los pájaros,
menos el búho.
Lloro por ti,
estas sola
y mi corazón se hace pequeño.
Te canto luna,
pero apenas soy una niña
y mi canto no se parece en nada al canto de un ave.
Si pudiera inventaría el canto de mil pájaros nocturnos.
Vieja marinera de tarde y noche,
¿Qué pájaros te cantan?
Sólo el búho
¿No extrañas por las noches el canto de otras aves?
Llora luna.
Las aves te han olvidado,
pero tienes al grillo.

Hay una niña que sobre espejos baila

Hay una niña que sobre espejos baila
y bailando dibuja sueños de elefantes.
Sus piernas tejen soles
y en túnicas guarda azules
para que un día los marineros descubran las estrellas
y en frascos viertan mares.
Tejiendo con sus dedos sueños de naranjo
y sueños de azulejos soles,
con sus dedos baila,
y el azul de soles azulejos canta una canción de niños.
Niña de dedos constructores
islas de sol y canto,
soles pierde entre los hilos sueños de bosque.

La niña despertó en manos de la araña.
Astuta tejedora cubrió su boca con SEDA negra,
y soles y mares se escondieron en jaulas.
En manos de la araña la niña esconde LUNAS,
en manos de la araña la niña se vuelve tortuga.

La niña se escondió detrás de la luna y olvidó a tejer.
La niña se volvió tortuga.

Madre sol, esconde tus hilos dorados que la hora de la araña se acerca.
Madre sol, esconde tus hilos en jaulas doradas.
Madre sol esconde tus rayos.
Madre sol escóndete.

Cubro paredes de azules llantos
y guardo con hilos soles enteros,
con hilos tejo y destejo sueños de gaviotas,
y tejo mares.
Y el sol baila mientras intento tejerlo
y de mis manos nacen luces,
de mis manos nacen nuevos soles
hilos que alcanzan cielos
que cubren y tejen nuevos mares.

Mariposa

María se posa en el agua
olvidando que no es un pez.
Ella quiere ser tal vez un holocauntus,
y olvidar las ramas,
olvidar el cielo,
olvidarlo todo.
Pero María carga colores de otro mundo.
Sus colores están dispuestos para ser del viento,
no para ser del mar,
ni para ser del lago.
Sus colores.
Y es que todo animal desea ser otro animal.
Dejar de llamarle pez al pez, y comenzarlo a llamar por otro nombre, comencemos a llamar al pez pájaro,
y al pájaro rana.
Llegará el día en que las mariposas canten,
llegará el día en que los pájaros naden y disfruten de la vista del océano.
Que los elefantes se tornen color turquesa,
color de sol,
color de luna.
Que todo se transforme.
Que olvidemos poco a poco la sustancia de las cosas.
Yo solo deseo que las mariposas canten.
Yo solo deseo.
Convertirme en otra cosa.
Que de mi boca nazcan flores,
nazcan lunas,
nazcan soles.
Que de mi boca nazca el mundo entero.

Huye de tu cuerpo niña

Huye de tu cuerpo niña que la hora de la araña se acerca.
Parte en tren hacia otros mares.
Huye a los desiertos,
a las selvas.
Y escóndete bien.
Vacía tu alma de flores,
de soles,
de cantos.
Vacía tu alma,
y esconde tus lunas en baúles.
¡Escóndelo todo niña antes de que tu alma se tiña de negro!
Desaparece.
Simplemente.
Grita que no te lleve el viento.
Ese viento que trae consigo gatos y sombras.
Serás mástil.
Serás raíz.
Serás.
Que el silencio se vuelva murmullo.
Que el silencio…
Has esperado a que la luna cante por ti,
que el sol llore ríos enteros de lava.
has esperado.
Pacientemente a que el viento desaparezca.

El viento

Envuelta en rosas por la noche,
palpando el viento que ahora mueve todo.
Palpando el viento
que retorna todo en forma de hojas y cenizas.
El viento que retorna.
Todo transmutado.
Todo con un toque de susurro nocturno.
Viento,
grito de lobo.
Viento,
susurro de grillo.
Recitas lo que traes entre tus manos,
recitas pétalos y polvo.
Con tu canto el árbol ríe a carcajadas.
Con tu canto.
Sueles despertar al mar.
Sueles despertar a la montaña
y ella se asoma al medio día,
aún cansada de estar entre las nubes.
Montaña oculta,
el viento te despierta.
Montaña oculta
todo te acaricia,
las sombras, la niebla y el viento.
Pero el viento te canta.
Sobre todo te canta.
Él canta todo lo que toca
y con cada forma se despliega un canto distinto.
Viento, cantas pájaros y lobos,
pero no cantas mi alma.
Te has olvidado de ella,
informe.
Tu forma.
Mi alma.
Ni un canto del viento que recite mi alma.
Mi alma,
oculta entre las nubes.
Mi alma.
Envuelta en rosas por la noche.
Mi cuerpo,
palpando el viento que ahora mueve todo.

De mi boca saldrán caracoles

De mi boca saldrán caracoles gritando que el miedo me ha comido como un gato que en la noche bebe sangre de sus hijos. Un miedo me devora como un ave. Un miedo me devora y caigo al piso. El miedo es un mareo de mar, un mareo de ola que eternamente regresa a la arena. Y regresa a la tierra porque a ella pertenece. El agua no es libre. Su contacto, su eterno estar ahí, pegado, a un lado de la tierra, justo donde surgen las miradas del hombre, que lo ven caer, que lo ven. Y que lo oyen, y son testigos de su dolor eterno. De ese susurro que en la noche podría parecer el grito de un lobo. El mar quiere ser del mar, y únicamente del mar. No quiere convivir con una tierra que pronto elegirá devorarlo entero. El mar oculta lo que lleva dentro, lo oculta como un vagabundo que guarda gatos en su saco. Lo oculta como un vagabundo que guarda sueños de bosque por la noche. Lo oculta todo. Lo oculta. Nunca podrás ser lo que contienes. Nunca podrás ser coral. Ser pez, ser medusa. Estas destinado a ser agua, y solo eso. Mar, ¿Eres en parte lo que contienes? o solo rozas cada día la belleza. La rozas como un niño que acaricia una flor, que la arranca. La rozas como un ave que intenta alcanzar la luna, y apenas puede acariciar su aurora. Acaricias la belleza, es verdad que la acaricias.

Escuchábamos un horizonte marino

Escuchábamos un horizonte marino,
lleno de algas,
de espuma,
de olas.
Tú cantabas como el mar en aquellos días,
Brisa triste
Perseguías a los peces,
Como un buzo
Te llenabas de algas
En el alma
Un corazón
En el mar
Un corazón
El mar te perseguía en aquellos días
Y tú cantabas como un gato moribundo
Como suricata melancólica
Y llegaste a los desiertos
Como un ave
le cantabas a la arena
para recordarle el mar
ella confundió los cactus con corales
y comenzó a llamarle peces a los lobos
tú arrullabas a la arena con tu canto de mar
brisa triste
ella nunca recordará el océano
deja de pedirle que grite,
ella es silencio
ella
pero síguela arrullando
llegará el día en que se vuelva loca
y confunda el mar con el desierto
llegará el día en que se vuelva loca
y tenga gesto de gota
de pez
de medusa
de tormenta
ese día llegará
escuchará las olas en tus cantos
recordará a los hombres buenos
en ella dejarán de habitar serpientes
halcones
lobos
pero advierte,
y adviértele bien
que incluso en el mar se esconde el Leviatán,
que no hay lugar dónde escapar,
que no hay lugar seguro,
sólo el silencio.

Quiero ser rama

Quiero ser rama,
ser árbol,
jugar en las alturas,
sin recordar nada de esta tierra que invade mi sexo al medio día.
Quiero ser luna,
ser ave,
ser mirlo,
ser.
Simplemente estar en el aire olvidando tus dedos.
Quiero convertirme en fantasma.
Ser invisible ante tus ojos
de cuervo,
de serpiente,
de lobo ,
de asno.
Quiero gritar la noche entera que has venido a acariciarme,
que has venido a devorarme entera.
Quiero ser GRANDE.
Quiero que tu cabeza explote como un globo.
Que explote.
Simplemente quiero alargarme,
llegar a las alturas,
tocar el techo,
olvidar gran parte de mi cuerpo.
Quiero que mi cabeza esté libre de grillos.
Quiero salvarme.
Ser mar,
ser lago.
Transparente.
Quiero que mi cabeza esté libre de sombras.
Quiero vomitar el mundo entero,
SEÑALARTE,
encerrarte en una jaula,
impedir ________________________________________ tu vuelo.
Quiero que desaparezcas del mundo,
que te vayas al desierto,
a la selva.
Quiero que cambies de piel,
que te vuelvas bueno.
Quiero.
Yo tan solo quiero haber soñado.
Pero incluso en mis sueños te repites,
Eterno,
En esa casa,
en ese cuarto,
en esa esquina.
Yo sólo deseo haber soñado.
Pero has dejado, viento, a las libélulas muertas,
mi corazón desdibujado,
paralizado.
Me has dejado muda,
viento que te escondes
transparente.
Viento que te escondes
detrás de mi silencio.
Llegará el día en que las brujas coman tus manos.
Las devoren.
Llegará el día en que las mariposas canten
y anuncien que tu alma está llena de arañas.
No lloraré.
Dejaré que el mundo entero llore por mi,
por todos,
por los del corazón paralizado.
Retendré el agua de mi llanto
para que dentro de mí crezca un lago entero
y lo llene de peces y de flores.
Sobre todo de flores.
Y todo en mí crezca entero
como una esperanza,
como una ranita que nada en aguas tranquilas.
Pero GRITARÉ,
mis ojos gritaran
hasta convertirse en bomba, en flecha.
He aquí que comienza una guerra,
la guerra del silencio eterno.

Llorará el día

Llorará el día,
llorará el búho,
llorará la luna,
pero tu niña ocultas tu llanto
como un gato que huye de la noche.
Prefieres volar antes que permanecer entre raíces.
Tus ojos son como desiertos,
tan llenos de espinas.
Tus ojos quieren gritar
y empezar una guerra,
pero tan solo eres una niña.
Tú cantas con tus ojos,
cantos de pájaros nocturnos.
Tu mirada es sombra que se mueve entre los árboles,
sombra de río,
sombra de mar,
sombra de lluvia.
Tu llanto es un mar transparente
en el que habita el Leviatán.
Tú ocultas el infierno,
lo transformas en flores y jardines,
y te sientes casi alegre
huyendo como un gato o una mosca.
Huye de tus pensamientos niña,
huye hasta llegar al mar
y siéntate en la arena recitando caracoles.
Huye hasta desaparecer,
huye hasta olvidar
y deposita en tu memoria cantos de avispas.

Había nacido

Había nacido para pertenecerle al aire,
al viento.
Había nacido para flotar lejos de las manos del hombre.
Lejos de las sombras,
lejos…
muy lejos.
Había nacido para ser nube.
Para ser viento,
para ser nube.
Había nacido.
Había nacido para olvidar.